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Faro Les Éclaireurs: la historia del faro más famoso del Canal Beagle

El Faro Les Éclaireurs es uno de los lugares más fotografiados de Ushuaia y uno de los grandes íconos del Canal Beagle. Con su inconfundible torre de franjas rojas y blancas, se alza sobre un pequeño islote rodeado por las frías aguas del sur, convirtiéndose en una parada obligada de las navegaciones. Aunque muchas personas lo conocen como el **”Faro del Fin del Mundo”**, en realidad ese no es su nombre, ni tampoco es el faro que inspiró la famosa novela de Julio Verne.

El verdadero **Faro del Fin del Mundo** es el Faro San Juan de Salvamento, ubicado en la Isla de los Estados, a más de 250 kilómetros al este de Ushuaia. Fue ese faro el que inspiró la obra de Julio Verne. Sin embargo, debido a que Les Éclaireurs es mucho más accesible y forma parte de casi todas las navegaciones por el Canal Beagle, con el paso de los años comenzó a recibir ese apodo de manera popular.

La historia de Les Éclaireurs comenzó en 1918, cuando la Armada Argentina decidió construir una señal luminosa que ayudara a guiar a las embarcaciones que navegaban hacia el puerto de Ushuaia. En aquella época, la ciudad dependía casi por completo del transporte marítimo para recibir alimentos, materiales y provisiones, por lo que mejorar la seguridad de la navegación era una necesidad fundamental.

La construcción fue realizada por **presos del antiguo Presidio de Ushuaia**, quienes trabajaron durante aproximadamente un año en condiciones muy exigentes, transportando los materiales y levantando la torre sobre uno de los islotes del Canal Beagle. La obra finalizó en 1919 y el faro fue inaugurado oficialmente el **23 de diciembre de 1920**.

El faro fue construido sobre uno de los islotes del grupo Les Éclaireurs, nombre que significa **”Los Exploradores”** en francés. Estos islotes fueron bautizados por el explorador francés **Louis Ferdinand Martial** durante la expedición científica **La Romanche**, que permaneció en Tierra del Fuego entre **1882 y 1884**, realizando importantes estudios de geografía, meteorología, fauna y flora de la región.

La torre, de 11 metros de altura, fue pintada con sus tradicionales franjas rojas y blancas para facilitar su identificación desde el mar. A pesar del paso del tiempo y de las duras condiciones climáticas del extremo sur, el faro continúa guiando a los navegantes del Canal Beagle y actualmente funciona de forma automática mediante energía solar.

Muy cerca del faro también se encuentra uno de los naufragios más famosos de la Patagonia: el **Monte Cervantes**, un lujoso transatlántico alemán conocido como el **“Titanic de Sudamérica”**. El barco encalló en 1930 cerca de Les Éclaireurs, fue reflotado años después por la empresa Salvamar y, durante las tareas de traslado en 1954, volvió a hundirse definitivamente en las aguas del Canal Beagle. Hoy su historia forma parte de las curiosidades más interesantes que se conocen durante las navegaciones por la zona.

Además de su importancia para la navegación y su valor histórico, el faro está rodeado de una gran riqueza natural. En los islotes cercanos es habitual observar colonias de cormoranes imperiales, lobos marinos y otras aves típicas del Canal Beagle, lo que convierte la visita en una experiencia ideal para quienes disfrutan de la naturaleza y la fotografía.